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viernes, 26 de febrero de 2016

Sueños de Piedra de Iria G. Parente y Selene M. Pascual

    Érase una vez… Dioses, que trillada está esa frase
   Érase una vez ¿Qué? ¿Un príncipe a lomos de un caballo blanco que salva a la dulce y delicada princesita de manos del villano más horrible que podamos imaginar? ¿Dónde todos consiguen realizar sus sueños buenos y puros?
   Por favor. Cortad con ese rollo. Ni todas las damas están indefensas, ni todos los príncipes son perfectos y no todos los magos son poderosos que dominan las fuerzas del universo.
   ¡Ya basta!

   Permitidme que vuelva a comenzar.
   La verdad, es que el príncipe de esta historia sueña con la gloria, la venganza y la corona; el mago, es un desastre que sueña con no hacer arder un bosque otra vez; y la dama, ¡oh! la dama, sueña con huir de un pasado que le atormenta. Concretamente de un hombre muerto.
   Aunque bueno, estos solo son Sueños de Piedra

Título: Sueños de Piedra
Autoras: Iria G. Parente y Selene M. Pascual
Editorial: Nocturna
Páginas: 573

   Este es el nuevo, y gran éxito de las jóvenes autoras Iria G. Parente y Selene M. Pascual. Dos brillantes escritoras que han llevado la literatura juvenil a otro nivel y que han creado un cuento de hadas totalmente diferente, distinto a cualquier cosa que se haya leído antes. Tras su éxito con Alianzas (A la espera de una segunda parte) publicaron Sueños de Piedra a finales del año pasado y fue un bombazo. Y con razón.

   Veréis, la historia nos narra como Arthmael, heredero de Silfos, se ve echado a un lado tras la llegada de un hijo bastardo de su padre que reclama la corona. Encolerizado y con el sentido común de un joven de dieciséis años, decide embarcarse en una alocada aventura por toda Marabilia para demostrarle a su padre que es digno merecedor de la corona.
Por otro lado, Lynne ha tenido una vida mucho más desdichada.
Obligada a ser una puta desde una tierna infancia, decide que ya está bien y que es la hora de huir, que merece la pena vivir por algo más que por unas monedas para que abriera las piernas. Quiere ser comerciante, y si eso significa apuñalar a un hombre y se libre lo haría.

   El destino quiere que Lynne y Arthmael se choquen. Literalmente.
   Mundos tan diferentes, con vivencias tan desiguales que cuesta pensar que puedan ser siquiera amigos.
   Lo que nadie espera, ni sabe, es que cuando dos mundos se unen, nace un tercero. Y creedme, este es mucho mejor.

   A grandes rasgos, este es un resumen de una de las mejores obras juveniles que se ha escrito hasta el momento. Al menos, en mi opinión.

   Porque la literatura juvenil no es menos porque es para “jóvenes”. Es buena, entretenida, divertida, imaginativa, pero sobre todo, un buen libro juvenil enseña a esas mentes en crecimiento que lo leen. Sueños de Piedra es un claro ejemplo de esto.
En muy pocas páginas encontramos no solo una aventura. También hay drama, dolor, autodescubrimiento, humor, crítica social, amor, valor, dignidad, respeto, ambición, sueños. Lo tiene todo ¡maldita sea!

   Para empezar, Lynne y Arthmael son un claro ejemplo de una pareja sana y saludable. Donde el amor es respeto, dignidad y apoyo mutuo. Donde los sueños de uno, no se ven entorpecidos porque se está perdida y locamente enamorado. Si te quiere, te apoyará y dejará que vueles si eso te hace feliz. También te respetará, porque el amor es dar y recibir, pero sobretodo es respeto mutuo, conocerse lentamente, marcar límites, aprender juntos. Eso es lo que consiguen esta maravillosa pareja, y no es fácil. Porque Lynne no es una mujer cualquiera.
   Las dos autoras han hecho un excelente trabajo para representar lo que implica el maltrato físico y psicológico en una mujer. Lynne sufre por su pasado. Años de puta, sin dignidad, usada como un trapo por Lord Kennan y los demás hombres que solo querían algo de ella. Está cerrada, fría, es un témpano que siente y llora por dentro pero que se niega a abrirse a los demás. Se niega a abrirse a Arthmael, a pesar de que el amor, o más bien, el amor sano y sin pretensiones que le ofrece el príncipe, puede ser lo que la salve. Porque al final ¿Quién va a querer a este desastre?

   Con Sueños de Piedra aprendemos en cierta manera a querernos y apreciamos un poco más. A tener más ganas de perseguir los sueños que rondan nuestras mentes. Iria G. Parente y Selene M. Pascual han conseguido llegar a lo más hondo de una gran generación de jóvenes adultos. Han conseguido tocar el alma a todos esos Arthmaels y Lynnes que hay por el mundo.
   Personalmente, a esta cronista le tocaron el corazón con el mismo cariño y delicadeza con el que escriben estas dos increíbles autoras. Porque su narrativa, un libro a dos manos que no es broma, es fantástica. Hacía tiempo que no me encontraba con un estilo tan depurado uniforme, tan continuo, alegre y llevadero que en ningún momento piensas que esa historia salió de dos cabezas. Es magia y fantasía en estado puro.

   No estoy al corriente de cual es la conexión mental entre ambas, pero si que la distancia física es bastante (Vigo y Madrid) y aun así han conseguido algo que otros autores sudan a la hora de intentarlo. Esto es un factor a tener en cuenta a la hora de leerlo, porque juro que es muy fluido, fácil de leer y absolutamente hechizante.
   Pero cuidado. Al decir fácil, no digo que sea predecible. Se ve un notable esfuerzo por las autoras a la hora de tratar tanto la evolución como el reflejo superficial de los personajes.
Así es que nos encontramos con un príncipe que no es tan cretino como creemos, una dulce Lynne y otros personajes que no me atrevo a comentar, pero se ve que se tomaron muy en serio lo de “no te dejes engañar por una cara bonita”

   Y ahora, los fans del libro se estarán preguntando ¿Por que no hablas de Hazan? Bueno, este personaje, a pesar de ser un punto nexo y de consenso entre los dos protagonistas, no tiene mucha relevancia en la trama a mi parecer. Un aprendiz de brujo con muy poco talento para los hechizos y que se embarca en la aventura en busca de una cura para su hermana.
   Esto es el detonante del comienzo de su recorrido por Marabilia pero estoy segura que el spin-off que ya está preparado, Títeres de la Magia, tendremos un poco más de este joven y torpe hechicero.
Así mismo, aprovecho y comento que la novela gráfica de Sueños de Piedra está en proceso, donde podremos volver a revivir está historia de amor y aventuras pero estas vez, viendo la cara arrogante del príncipe Arthmael de Silfos. ¿Os lo imagináis?

   En cualquier caso, y ahora un poco más seria, Sueños de Piedra no deja indiferente a nadie.
Es un libro inspirador que plasma en palabras lo que muchos y muchas pensamos en nuestra vida. De las dudas, de los miedos. De la ambición por un sueño y del terror a abrirnos a otros. Enseña respeto, enseña que hay otras formas de vivir y que todos somos iguales. Hombres, mujeres, hechiceros, ranas...Todos merecemos dignidad y la oportunidad de llevar a cabo aquello que más deseamos. No somos simples objetos decorativos que quedan bien en el salón o tirados en el sofá. Somos personas. Personas que sienten, que piensan y que sueñan. Personas que se emocionan y lloran, cuando se internan en Marabilia y leen sus increíbles aventuras.

   Por supuesto, tres estrellas de cronista y con una firme recomendación por mi parte. De verdad, leedlo. Os cambiará la vida.

                                 




5 comentarios:

  1. Hola :)

    me gusta mucho la portada y gracias por tu reseña, me lo apunto :3
    ¡Un beso!

    Saludos desde Pasando Página: http://lephpasapagina.blogspot.mx/

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  2. Hola,
    Me alegro que te gustará, porque esta entre mis próximas lecturas y esperó poder subir yo también mi reseña pronto <3
    Besos

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    Respuestas
    1. Pues espero poder leer tu reseña pronto y que te haya gustado tanto como a mi :3

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  3. No había oído de este libro pero me ha llamado infinitamente con tu reseña, te sigo desde la iniciativa de blogs asociados, un besote

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  4. Este libro es altísimamente recomendable. Si lo lees, por favor, hazmelo saber. Ardo en deseos por ver que te parece.

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