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viernes, 4 de diciembre de 2015

Fulgor de Manel Loureiro

   Debo reconocer que he pospuesto bastante la crítica de esta novela, pero ya ha pasado mucho tiempo desde su publicación, así que creo que es el momento. ¡Empecemos!
TÍTULO: Fulgor
AUTOR: Manel Loureiro
EDITORIAL: Planeta
PÁGINAS: 416

Casandra es una joven psiquiatra que lleva una vida “feliz” junto con su marido Daniel, con el que lleva una fría relación; y su hijo Martín, de cinco años.
Un día como otro cualquiera, Casandra sufre un horrible accidente de coche que la deja en coma. Con todo en su contra y tras tres meses en el limbo, despierta como si de un milagro se tratara, pero con el único inconveniente de que ahora puede ver las auras de la gente. Unas luces, llamas parpadeantes de diversos colores que bailan ante sus ojos. Pero además, hay unas personas que la rondan. Individuos sin aura que dejan marcas extrañas cerca de sus víctimas, las cuales mueren por causas inexplicables. En una sucesión constante de crímenes y mentiras, Casandra se verá acorralada entre la policía y los Oscuros mientras una sola idea cruza su mente: proteger a su familia.¿Hasta donde llegarías por salvar a los tuyos?

   No es la primera que una novela de este autor cae entre estas páginas.
Su último libro, El ÚltimoPasajero. había decepcionado a muchos de los fans que había conseguido con la anterior trilogía de Apocalipsis Z. Esta joven cronista no desistió, y a pesar de que la anterior no me gustara mucho, decidí darle otra oportunidad.

   El fallo de su anterior novela había sido el abuso de la información y de unos personajes excesivamente explicados para las pocas páginas que duraban con vida, además del uso reiterado de la violencia y la sangre para intentar crear la sensación de tensión y miedo.
En esta ocasión, hay fallos que se han corregido, pero otros nuevos han aparecido que han hecho de esta novela un tira y afloja entre la esperanza y el sopor.
   Se me ha hecho bastante aburrida. La forma de narrar es lenta. Muy lenta. Ya desde las primeras páginas incide. demasiado en mi opinión, en el hecho de que Casandra va a tener el accidente. Lo pone en la contraportada, todos sabemos que va a pasar y que será el detonante de la trama. Además, y antes de eso, nos relata la huida de dos desconocidas como método de introducción de los Oscuros. Debo decir, que en el Último Pasajero había creado la ambientación perfecta de tensión y miedo desde el comienzo (no lo podía leer de noche, lo reconozco), mientras que en Fulgor intenta, porque se queda en intento, que sigamos la fatídica carrera de las pobres chicas asustadas por el bosque, que culmina con más sangre y escenas descriptivas de dolor y desgarramiento.

   Puede ser cosa mía, o ser solo una opinión personal, pero lo paso mal si dejan que mi imaginación vuele cuando van a matar a alguien. Con unas frases sutiles que con un par de palabras lo digan todo se pasa bastante peor. Si te relatan con pelos y señales como acuchillan a alguien, te centras más en la lectura y no en que tu cabeza pueda pensar en los horrores del momento. Tal vez sea cosa mía que soy rara, pero también aprensiva para ese tipo de escenas. Si me da asco en vez de crearme un escalofrío, es que no es terror.

   Otro punto importante y que en mi opinión la ha hecho muy aburrida, es que es predecible.
Es el esquema de Introducción-Nudo-Desenlace tal cual. Sin tramas secundarias, sin desviarse nunca del tema principal de Casandra contra los Oscuros. Sin conflicto, sin drama ¿¡Dónde está el drama!? …-tose- perdón. Me habéis entendido.
Es una novela de libro. No otorga nada nuevo a su género y parece que va siguiendo un camino recto del que tiene miedo de desviarse. No hay nada parecido a una montaña rusa que te obligue a no separarte de sus páginas, ni curvas que hagan de tu emoción el juguete del autor. Es plana, recta, llana, donde el punto álgido de la historia es lo equivalente a un resalto de la ciudad pontevedresa del autor.
   Porque si, el punto álgido esta tan bien enmarcado en la narración que parece que le hayan puesto luces de neón a su alrededor. Es en un página al final de un capítulo y claro, una piensa “bien, he llegado hasta aquí. Ahora ella se derrumbará, pasará un tiempo hasta que vea todo con una nueva perspectiva y empezará lo bueno” … Pues no.
   El culmen de la historia dura lo que tardas en pasar esa página, llegar al siguiente capítulo y ver como la protagonista ha cambiado su punto de vista en lo que tarda un parpadeo. Puedo volver a estar loca, pero creo que no soy a la única que le gusta ver como un personaje sufre antes de echar a volar.

   Aunque no todo es malo. No penséis que os voy a destripar la novela página a página.
En contraposición con su antigua protagonista, Kate Kilroy, Casandra es como un soplo de aire fresco. Sigue siendo ingenua y se deja llevar un poco demasiado por un camino que ni ella misma entiende. Pero tiene carácter. Casandra es una mujer que cuando ha visto que los suyos corrían peligro no se quedó pensando en que podría hacer su maravilloso marido muerto. Actúa, mal o bien da igual, hace algo por defender lo que le importa y que creo que defiende perfectamente la idea base de esta novela: hacer cualquier cosa por salvar a tu familia.
   
   Esta idea surgió de un estudio de la época franquista cuando se buscaba el “gen rojo”, un supuesto gen alojado en la mujeres revolucionarias y que se manifestaba cuando desaparecían los frenos que contienen socialmente a la mujer y así estas se mostraban crueles agresivas. Este estudio, de Vallejo Nágera, propició el robo de bebes de sus madres rojas para su reeducación.
El tema de la mujer que hace lo imposible por aquello que le importa, es lo que dio luz a Casandra y a Fulgor. Además, esto se une al mismo tema que trató en su anterior novela (la luz/amor contra la oscuridad) sigue presente en Fulgor, aunque esta vez está mejor tratado y con un poco más de lógica. Solo un poco.

   Sin duda es una obra que tiene el toque de Manel Loureiro con comparaciones que sacan al lector de lugar y su capacidad de coger temas que se sabe que funcionan y revisionarlos. No puedo meterme en estos derroteros pues la forma de escribir de cada autor es única, a unos puede gustarle y a otros no. Es suya y su característica. Lo que si puedo decir, es que el llamado “Stephen King español” ha sacado del rey del terror más que un apodo. La idea de las auras, probablemente está sacado de Insonmia, aunque hay que decir que esta característica de Fulgor solo es un acompañamiento de la idea central del bien contra el mal y del “gen rojo”

   No puedo recomendar esta novela a nivel personal, porque creo que he dejado bien plasmado lo que pienso al respecto, además de que le doy 1 pluma de cronista. Así mismo, esto solo es la opinión de una persona, y os animo a que como siempre, os forméis la vuestra y sopeséis si vale la pena adentrados en un libro más.

   



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